La concejal María Victoria Vargas destapó en debate de control político uno de los escándalos más graves de contratación pública en Bogotá: presuntos sobornos de $1.500 millones pagados a la directora de la UAESP para favorecer la adjudicación del contrato de administración de los cementerios distritales.

$1.500M
Millones denunciados
1
Directora que renunció
6
Cementerios involucrados

¿Qué descubrió María Victoria Vargas?

Durante el debate de control político convocado por la concejal Vargas ante el Concejo de Bogotá, se presentaron evidencias de que Luz Amanda Camacho, entonces directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), habría recibido un soborno de $1.500 millones de pesos para favorecer al operador que se adjudicó el contrato de los cementerios distritales.

El contrato en cuestión contemplaba la administración de seis cementerios públicos de Bogotá. Según la denuncia de Vargas, la adjudicación se hizo de manera irregular y sin cumplir con los requisitos técnicos y legales establecidos, beneficiando al contratista seleccionado a cambio de una comisión millonaria.

Declaración de María Victoria Vargas en el debate: "¡Al que pille lo sapeo! Los bogotanos tienen derecho a saber cómo se están manejando los cementerios de su ciudad y adónde van los dineros públicos. Esta administración tiene que responder."

El desarrollo del escándalo

Tras la presentación de las pruebas en el Concejo, el caso fue cubierto ampliamente por Blu Radio, Caracol Radio, El Espectador y Canal Capital. La presión pública y mediática fue inmediata:

Los cementerios distritales en juego

Los cementerios administrados por la UAESP en Bogotá son patrimonio público de la ciudad y tienen una alta carga simbólica y social. Los implicados en la irregular adjudicación habrían acordado el valor del soborno como porcentaje del contrato total, cuyo monto ascendía a decenas de miles de millones de pesos.

La UAESP, entidad encargada de los servicios públicos de aseo, alumbrado y cementerios, era una de las entidades del Distrito que Vargas había puesto en la mira desde hacía años por sus irregularidades administrativas.

✅ Resultado concreto de la denuncia

La directora de la UAESP renunció el mismo día del debate. La Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría abrieron investigaciones formales. El caso quedó en la memoria colectiva de Bogotá como uno de los ejemplos más claros del impacto real del control político ejercido por María Victoria Vargas.

Contexto: el patrón de corrupción en la UAESP

Esta no fue la primera vez que la concejal Vargas investigó irregularidades en la UAESP. A lo largo de sus periodos, ha presentado múltiples debates y derechos de petición sobre la gestión de esta entidad, convirtiéndola en uno de sus focos permanentes de vigilancia institucional.

La denuncia del "carrusel de los cementerios" se enmarcó en un patrón más amplio de corrupción en la contratación distrital de Bogotá, que Vargas ha documentado sistemáticamente durante más de tres décadas de trabajo legislativo.